La denuncia del Gobierno contra el juez Claudio Bonadio, quien días atrás puso bajo la lupa una empresa propiedad de Cristina Kirchner, comienza su derrotero en el Consejo de la Magistratura.
La Comisión de Disciplina y Acusación tratará hoy el pedido del secretario de Justicia, Julián Álvarez, de juicio político al magistrado, a quien acusó de “mal desempeño”.
El jueves pasado, el funcionario dijo que Bonadio quiere extorsionar al Consejo y solicitó que sea suspendido y, luego, removido de su cargo. El planteo que formuló segundo del ministro Julio Alak, que también integra el Consejo, es el noveno pedido de juicio político que tiene el juez en su contra.
Pero esta última ocurre a pocos días de que el magistrado allane la empresa Hotesur, la firma hotelera de la familia Kirchner, y pida las declaraciones juradas de la jefa de Estado, sus allegados y de Lázaro Báez, investigado por lavado de dinero.
La denuncia contra Bonadio en el Consejo debe ser investigada, en primer lugar, por la Comisión de Acusación y Disciplina, que preside un kirchnerista, el académico Jorge Daniel Candi. La reunión estaba prevista para las 8.30, según la orden del día.
El Gobierno sabe que el oficialismo no tiene los votos suficientes para avanzar contra el juez. En el mejor de los casos, puede conseguir siete votos, cuando para suspender a un juez se necesitan nueve.
Apenas se conoció el pedido del juicio político contra Bonadio, la oposición salió en defensa del magistrado y de la independencia del Poder Judicial.
Esta mañana, el senador Ernesto Sanz, por radio El Mundo, aseguró: “El poder no quiere que la justicia avance en causas que son emblemáticas vinculadas a la corrupción. El Gobierno, en el Consejo de la Magistratura, trata de sancionarlo a Bonadio, para que esto sirva de escarmiento para todos los demás jueces”.

