En este sentido, el organismo sanitario argentino “sigue desarrollando las actividades requeridas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)”, expresó un comunicado.
El Senasa, en marzo dictó la Resolución 82/2013 que suspendió la aplicación de la vacuna antiaftosa en esa región, y habilitó otras medidas sanitarias destinadas a cumplir los requisitos establecidos para acceder al nuevo estatus.
“Hasta tanto se cumplan los plazos establecidos por la OIE desde la última vacunación y desde el ingreso del último animal vacunado a la zona, el Senasa está llevando a cabo actividades complementarias destinadas a cumplir con los requisitos internacionales”, se informó.
En tal aspecto “se establecieron actividades de vigilancia epidemiológica tales como un muestreo serológico en bovinos para demostrar la ausencia de infección en 245 establecimientos ganaderos y alrededor de 4.000 muestras”.
Además se efectúan relevamientos de basurales y otros lugares de riesgo como lavaderos de camiones y mataderos, posibles fuentes de contaminación y se tomaron muestras de suero a cerdos ubicados en las cercanías a esas áreas.

