Casañas, que tuvo en agenda los proyectos de ley de la Ley de Tierras en 2011, cuando fue presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación, aseguró que: “La Presidente no dijo la verdad. Desde que teníamos la Presidencia de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, venimos advirtiendo sobre el negocio que se esconde detrás de la Ley de Tierras. A un año y medio de su sanción en Diputados, el único logro ha sido la destrucción del mercado inmobiliario rural, no solo para los extranjeros sino también para los argentinos. Y ahora, mediante una velada reglamentación de la Ley de Blanqueo de Capitales, se consagró el fenomenal negocio: los campos pueden comprarse con CEDINEs.”
El Legislador tucumano, que hoy preside la Comisión de Recursos Naturales, sostuvo que: “Bajo la bandera de la soberanía y el cuidado de nuestros recursos naturales, han habilitado la vía para que testaferros con dinero sucio compren nuestros campos. La fórmula es perfecta: baja rentabilidad y la imposibilidad de acceder al mercado inmobiliario por un Registro que otorga certificados de habilitación en cuentagotas y con total discrecionalidad, abren el juego a los especuladores y ponen el cartel de remate a nuestros chacareros.”
“Los K vinieron a hacer negocios con el Estado, a costa del Estado y de los argentinos. Ellos mismos lo dicen: van por todo.”
Y finalmente concluyó: “Tenemos que retomar la razonabilidad. No podemos seguir poniendo el Estado al servicio de los negocios particulares de los gobernantes de turno. Desde mi banca, voy a seguir denunciando estas irregularidades le pese a quien le pese.”

