En los primeros cinco meses del corriente año el consumo interno mantuvo una absorción de 93,2% de la producción total de carne vacuna, el segundo más elevado desde 1960, según indica un informe de Ciccra.
Tal como se señaló en el Informe anterior, sólo en 2001 el mercado interno tuvo una importancia relativa mayor (apenas 0,7 puntos porcentuales más alta). Pero en aquella oportunidad se debió al cierre masivo de mercados externos por aproximadamente un año, producto de la reaparición de fiebre aftosa en el rodeo argentino durante el segundo semestre de 2000.
En términos absolutos, en enero-mayo de 2013 se volcaron 1,074 millones de tn r/c/h de las 1,152 millones de tn r/c/h producidas, de manera que sólo se exportaron 78,4 mil tn r/c/h. El consumo interno recibió 95,5 mil tn r/c/h más que en enero-mayo de 2012 (9,8% anual), en tanto que las exportaciones retrocedieron en 1,54 mil tn r/c/h (-1,9% anual).
En lo que respecta al consumo de carne vacuna por habitante, el promedio móvil de 12 meses se ubicó en 60,7 kg/año en mayo de 2013, es decir 7,3% por encima del guarismo alcanzado en igual lapso de 2012. Y de esta manera, se recortó la caída a 12,2% con respecto al máximo relativo verificado en 2009.

