De a poco van saliendo a la luz elementos de la denuncia que hizo Alberto Nisman la semana pasada y que nunca llegó a ampliar en el Congreso. Por primera vez se reveló una de las grabaciones surgidas de las escuchas telefónicas que tenía en su poder el fiscal especial de la causa AMIA, informó Infobae.
El audio desgrabado por el Diario Perfil:
Khalil (K): – Hola Luisito! Yusuf.
D’Elía (D): – Ah Yusito, ¿cómo te va?
K: – Bueno, mañana nos vamos a juntar. ¿Tenés para anotar? Bonpland 1828. Palermo, es Bonpland y El Salvador, es una casa, vamos a almorzar al mediodía. ¿A la 1 te parece?
D: – A la 1 estoy ahí.
K: – El otro punto, escuchame, por las dudas tené perfil bajo por diez días, por lo menos. Yo sé por qué te lo digo.
D: – Sí, Parrilli me lo dijo recién…
K: – Porque me acaban de llamar porque están enardecidos los de la vereda de enfrente. No queremos que nuestras jugadores corran riesgo de nada, ni que les rompan las bolas.
D: – Bueno, perfecto listo, dale, dale.
El audio original de la conversación:
El audio, dado a conocer en el programa Lanata sin Filtro, que conduce Jorge Lanata en radio Mitre, pertenece a una conversación que mantuvo el dirigente de MILES Luis D’ Elía con Jorge “Yussuf” Khalil, sindicado como un agente iraní. El teléfono de Khalil es el que estaba interceptado como parte de la investigación del atentado que causó 85 muertos en 1994.
En el diálogo, ambos se saludan y con un tono amigable acuerdan reunirse el día siguiente. “Mañana nos vamos a juntar a almorzar”, le dice Khalil. Y le da una dirección: Bonpland 1828, en el barrio porteño de Palermo. “Es una casa”, le aclara.
Valiéndose de un código que los dos evidencian conocer, remarcan la conveniencia de mantener discreción sobre sus declaraciones, aunque no explican la razón.
“Por las dudas que te llamen los medios, tené perfil bajo, por lo menos por 10 días. Yo sé por qué te lo digo”, le dice el supuesto agente iraní. D’ Elía contesta: “Sí, me dijo Parrilli”, en aparente alusión a quien fuera secretario de la Presidencia, hoy titular de la Secretaría de Inteligencia.
Khalil entonces ahonda: “Está medio enardecido lo de la vereda de enfrente. No queremos que nuestros jugadores corran el riesgo de nada o le rompan las bolas”. El piquetero una vez más asiente, aunque aclara que tiene que hacer su programa de radio: “No puedo no hablar”.
Lo que sigue es un saludo mutuo y el compromiso de encontrarse al día siguiente.
Tanto D’ Elía como Khalil son señalados en la denuncia que hizo Nisman como enlaces entre el Gobierno e Irán en lo que parecen canales diplomáticos paralelos. A juicio del fiscal, esos contactos sirvieron para orquestar una maniobra que garantizaría la impunidad a los iraníes sospechosos de intervenir en el ataque a la AMIA a cambio de mejorar las relaciones comerciales de manera que la Argentina acceda a importar petróleo de la República Islámica.

