El magistrado hizo lugar así al pedido que hizo la AFIP esta mañana para impedir que Vergara pueda salir del país. La presentación también se había hecho en el juzgado federal N° 3, de Daniel Rafecas.
En una asamblea de accionistas, Donnelley resolvió a comienzos de agosto presentarse en quiebra. El juez Santicchia avaló el proceso 48 horas después. La maniobra fue denunciada como fraudulenta por funcionario de la Casa Rosada. Incluso la presidente Cristina Kirchner se hizo eco del caso, y pidió que se investigue la salida de la imprenta.
En su escrito, la AFIP afirmó que su objetivo es mantener los 400 puestos de trabajo y asegurar la recaudación de recursos de la seguridad social. Señaló que la quiebra es fraudulenta porque el propio balance de la compañía indica que la liquidez al 31 de diciembre de 2013 era de casi 600 millones de dólares superior al ejercicio anterior. Además apuntó que la empresa no tiene deuda al 1° de julio; su patrimonio neto es positivo y registra ganancias reservadas de $20.200.000 para futura distribución de dividendos.

