La presidenta brasileña Dilma Rousseff designó el lunes al líder empresarial Armando Monteiro como ministro de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, en una nueva señal de políticas más amigables con el mercado mientras intenta restablecer la confianza de los inversores y revivir el crecimiento económico.
Monteiro, ligado a la industria y senador del norteño estado de Pernambuco, lideró desde el 2002 al 2010 a la Confederación Nacional de la Industria, el organismo más poderoso de presión empresarial en Brasil.
La designación también apunta a asegurar el apoyo del partido PTB al que pertenece Monteiro, y que respaldó al candidato opositor Aécio Neves en la segunda vuelta electoral de octubre en Brasil, que Rousseff ganó estrechamente, recordó la agencia Reuters.
Monteiro aseguró que su nombramiento apuntaba al fortalecimiento de los lazos del Gobierno con la industria privada, golpeada en los últimos años por una desaceleración de la economía y la pérdida de confianza entre los inversores hacia las políticas de Rousseff.
“Recobrar el equilibrio macroeconómico es la principal condición para recuperar la confianza y restablecer un crecimiento más vigoroso, que necesita incrementar las inversiones, exportaciones y productividad”, dijo Monteiro en una conferencia de prensa.
Brasil debe buscar firmar acuerdos comerciales, como el pacto que está en negociaciones entre el bloque sudamericano Mercosur y la Unión Europea, para expandir las exportaciones y revertir los declives en las ventas de bienes manufacturados, según Monteiro.
La situación que le toca enfrentar a Monteiro en el ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio no es sencilla. En noviembre el vecino país registró su tercer déficit comercial consecutivo.
Fue una señal de alerta respecto del cierre de fin de año, cuando se espera que el mayor socio de la Argentina en el Mercosur registre su primer balance en rojo en más de una década.
La balanza comercial brasileña registró ese mes un déficit récord de u$s2.350 millones, el peor resultado para noviembre en 20 años. Y en lo que va del año el déficit es de u$s4.221 millones, 15 veces superior a los u$s268 millones de déficit acumulados a igual mes del año pasado. Es el peor registro desde 1998, según los números del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio.
“Ante este resultado, el Ministerio revisó su previsión de un pequeño superávit para una perspectiva de déficit en el cierre de 2014”, dijo esta semana el director de Estadística y Apoyo a la Exportación del ministerio de Desarrollo, Roberto Dantas, en declaraciones a la prensa.
El déficit del mes de noviembre es el peor desde 1994, según los datos disponibles en el sitio web del ministerio. Es, además, el tercer déficit consecutivo este año, resultado de exportaciones por 15.646 millones de dólares e importaciones por 17.996 millones.
La caída de las exportaciones, entre otras razones, fue empujada por la baja del precio de las materias primas y la recesión en la Argentina, uno de los principales compradores de productos brasileños.
Brasil atraviesa su cuarto año de débil crecimiento económico. Tras un alza de 7,5% del PBI en 2010, la economía del gigante sudamericano creció 2,7% en 2011, 1% en 2012 y 2,5% en 2013. Para 2014 analistas prevén una expansión apenas por encima de cero.

