Como si se tratara de los preparativos de una invasión, en los últimos años las grandes cadenas internacionales de comida rápida fueron avanzando sobre la mayoría de los países vecinos, preparándose para un desembarco en el mercado argentino, que finalmente se podría concretar en 2016, según publica La Nación.
En la lista de cadenas que están mirando de cerca el mercado argentino figuran Chipotle -una propuesta de comida mexicana, que hoy es la cadena gastronómica de mayor crecimiento en Estados Unidos-, Panera Bread (nació en 1981, con una propuesta de comida saludable y una apuesta muy fuerte por los platos orgánicos) y Cheesecake Factory (ya se instaló en México, con una oferta que trasciende al tradicional cheesecake). En los tres casos se trata de propuestas de comida casual (o casual dining), un modelo a mitad de camino entre el fast food y los restaurantes tradicionales que busca diferenciarse por ofrecer un servicio y producto de calidad a precios moderados, y con una estética más moderna y cosmopolita. En este segmento también quiere hacerse fuerte PF Chang’s, que ya cuenta con una tienda en Martínez y planea sumar una segunda en Vicente López.
Otro rubro que despierta interés es el de las hamburguesas. A la oferta más tradicional de los tres grandes jugadores del negocio que ya están presentes en el país, McDonald’s, Burger King y Wendy’s, en el último tiempo se sumaron propuestas más gourmet como Burger 54 (de los dueños de las parrillas Kansas) y Dean & Dennys (con locales en Palermo y Recoleta). Y los buenos resultados de estos proyectos locales ya despertaron el interés de cadenas estadounidenses como Carl’s (que está dando los primeros pasos en la región con aperturas en México y Brasil) o Five Guys (la cadena favorita de Barack Obama), que buscan ofrecer un producto un poco más sofisticado, pero sin perder la esencia de la hamburguesa.
En cualquier caso, lo que está en juego es un negocio que mueve cerca de $ 10.000 millones anuales y está claramente liderado por Arcos Dorados -la dueña de la máster franquicia de McDonald’s para la mayoría de los países de la región- que cerró 2014 con una facturación de $ 2784 millones en el mercado local, seguido por el Grupo Alsea (Burger King, Starbucks y PF Chang’s), con $ 1822 millones.
“La Argentina es un mercado muy grande y el interés de nuevos jugadores es la mejor prueba de que hay mucho terreno para crecer. Hoy tenemos más de 220 locales en el país, pero hay muchas zonas en las que todavía no estamos. El ritmo de expansión va a depender de muchos factores, pero el objetivo es seguir creciendo”, asegura Lucas Fernández, gerente de Marketing de Arcos Dorados, el operador de la franquicia de McDonald’s para América Latina y el Caribe.
El principal rival local de la firma que creó el Big Mac, al menos en el tamaño de la red, es Subway, que volvió al país en 2007 -después de una incursión fallida en los 90-; en ocho años ya cuenta con 175 locales distribuidos en todo el país y proyecta llegar a los 800 en 2025.

