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Bioestimulante más inoculante, una fórmula que mejora hasta un 15% el rinde en soja

La combinación de un producto biológico elaborado en base a bacterias de la Puna y un inoculante, permitió en promedio incrementar en 400 kilos los rendimientos por hectárea.

El uso de insumos biológicos en la producción agropecuaria gana espacios entre los agricultores. Según datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), un 80% de las empresas que la componen realizaron alguna inversión en este rubro, un negocio que mueve cerca de U$S 80 millones al año.

Esta tecnología contiene una paleta de productos entre los que se cuentan inoculantes, bioinsecticidas y bioestimulantes.

En este último rubro y en medio de las condiciones extremas de la Puna catamarqueña, un equipo de expertos de la firma Puna Bio descubrió un consorcio de bacterias en asociación con plantas autóctonas del lugar y las aisló.

Este fue el puntapié inicial que finalizó en la creación de Kunza, un bioestimulante que reduce el estrés y permite incrementar el rinde de los cultivos. A partir de mayo de 2020, la firma CKC empezó a trabajar en conjunto con Puna Bio, para testear y desarrollar este producto en un amplio abanico de localidades, ambientes y cultivos.

MEJORA EN LOS RINDES

Adolfo Mac, Gerente Comercial de CKC, explicó que en una primera instancia, el producto fue testeado en soja. “Estuvimos dos años para el desarrollo y vimos que en combinación con inoculantes, tenía un efecto en incremento de rindes”, señaló.

En su etapa de desarrollo, fue evaluado en ensayos a campo con soja durante dos campañas, en lotes que abarcaron desde Tucumán y Chaco hasta el sudeste bonaerense.

En esta fase, la co-inoculación de Kunza en conjunto con el Bradyrizhobium de CKC Liquid Soja favoreció y estabilizó los rindes, además de un mejor comportamiento sanitario del cultivo.  El producto se encuentra disponible comercialmente desde hace un mes y medio.

Facundo Ramos, de Desarrollo Técnico de la firma, detalló como se expresa la mejora de rindes en soja. “Los promedios están en 400 kilos por hectárea, expresando mayor porcentaje en ambientes de menores rindes”, señaló.

En ambientes con baja aptitud, la mejora en los rindes llegó al 15%; en ambientes medios un 7% y en planteos de alto rinde, alcanzó un 6%. Un dato a tener en cuenta es que estos ensayos se llevaron a cabo en medio de un severo estrés hídrico.   “Este aumento en los rindes y la consistencia de los resultados se terminan dando en dos campañas durísimas, de sequía absoluta“, remarcó Mac.  Y agregó: “Para esta campaña, estamos apuntando a las 100.000 hectáreas”.

LINEAS DE TRABAJO

Ramos detalló cuales son algunas de las líneas de trabajo de CKC en materia de investigación y desarrollo. Por un lado, y en conjunto con una multinacional del rubro, están trabajando en productos promotores de crecimiento, a partir de levaduras.

En biofungicidas, están llevando a cabo pruebas con tricodermas consociadas. “Es una innovación de mercado, que permiten tener un comportamiento uniforme frente a condiciones climáticas diversas y mas cobertura contra enfermedades”, señaló. También están en la fase de pruebas de productos biologícos para la degradación de rastrojos, que se combina con tratamiento de semillas.