La iniciativa se enmarca en el Protocolo de Montreal, según el cual los países signatarios eliminarán hacia 2030 la producción y el consumo de esos productos, que constituyen un gran bloque de sustancias agotadoras de la capa de ozono, junto con los clorofluocarbonos (CFCs), según publica Télam.
La reconversión industrial propuesta procura maximizar la reducción de las emisiones directas de gas de efecto invernadero; obtener beneficios indirectos relacionados con la mayor eficiencia energética, y contribuir a eliminar el consumo de CFC residual en el mantenimiento de enfriadores.
La resolución 130 del Ministerio de Industria, que se publica hoy en el Boletín Oficial, recuerda que en noviembre pasado el gobierno nacional aprobó el modelo de convenio de donación del Fondo Fiduciario para Proyectos de Defensa de la Capa de Ozono.
Ese fondo, administrado por el Banco Mundial, aportará 1,9 millones de dólares para implementar los “planes y acciones apropiados”, que incluyen los estudios para “reconocer y evaluar las características productivas de los sectores de los cuales puedan obtenerse mejoras en los procesos, que minimicen el impacto al ozono y mitiguen el calentamiento global”.

