Publicidad Cerrar X

Con su par brasileña “loca”, la vaca argentina está de oferta por un mes en China

Según el Rosgan, es posible que en las próximas cuatro semanas aumente la demanda de vaca para destinar a China, debido a que Brasil no abastecerá a ese mercado. Sin embargo, difícilmente esto se traslade a una gran mejora en el precio de esta categoría.

carne-china-infocampo

La suspensión temporal de las exportaciones de carne bovina brasileña a China, tras conocerse la confirmación de un nuevo caso de “vaca loca”, tendrá un impacto que no pasará inadvertido en el negocio, según analizaron desde el mercado ganadero de Rosario (Rosgan).

Pero a diferencia de 2021, cuando se registró una situación similar, existen una serie de factores que podrían disminuir los efectos inmediatos.

Brasil es el mayor jugador del negocio frigorífico vacuno, y ninguno de sus competidores está en condiciones de reemplazar los volúmenes que provee a China.

“Vaca loca” en Brasil: ¿puede haber un “boom” de mercado o el impacto sería bajo?

El año pasado, el vecino país representó la mitad de las importaciones del gigante asiático, con más de 1,1 millones de toneladas despachadas sobre un total de 2,7 millones de toneladas importadas por los chinos.

“En este escenario, la lógica indica que el faltante de oferta temporario que dejaría Brasil debería ser cubierto en primer lugar por otros orígenes de Sudamérica”, explicaron desde la entidad. Los candidatos naturales serían Argentina y Uruguay, países que tienen en común aspectos logísticos y operacionales.

Un dato que los operadores siguen de cerca es que -muy lentamente- comenzaron a mejorar los valores ofrecidos por los importadores chinos. Las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anticiparon que China compraría 3,5 millones de toneladas de carne vacuna para este año.

Otros competidores, como Paraguay, Estados Unidos y Australia no están en condiciones de ganar espacios en el mercado asiático. En el caso de los paraguayos, no exportan a ese mercado por cuestiones de diplomacia comercial; los estadounidenses se encuentran limitados en su stock por la sequía y los australianos producen una carne que difiere de los  que China lleva de Sudamérica.

¿LA MESA ESTÁ SERVIDA?

“En definitiva, todo va a depender del tiempo que dure la suspensión“, consideraron desde el Rosgan. En 2021, si bien los brasileños denunciaron dos casos con vacas de edad avanzada, la tardanza en comunicar esta decisión les costó más de tres meses de suspensión por parte de China.

Con este aprendizaje, ahora Brasil suspendió por iniciativa propia los envíos, de acuerdo a lo establecido en el protocolo comercial con ese país.

“Este accionar lo debería eximir de cualquier penalidad, por lo que se espera que la resolución pueda efectivizarse en un lapso máximo de cuatro semanas“, estimaron.

En el primer caso mencionado, si bien tanto Argentina como Uruguay, aumentaron eventualmente su participación en ese mercado, el impacto fue morigerado por la táctica de reducción de importaciones que aplicó China.

Actualmente, a diferencia de ese escenario, la suspensión de las ventas brasileñas a China se da en un escenario de precios muy bajos. En diciembre, el valor promedio pagado en puertos chinos por la carne importada de todo origen era de U$S 5.916, un 17% menos con respecto a las cotizaciones de julio 2022.

Bajo este panorama, “en lo inmediato, Argentina sin dudas puede crecer en volumen, aunque no tanto en precio”, asegura el Rosgan.

Ante la sequía, podría esperarse una mayor oferta de vacas para aprovechar esta ventana de oportunidad de cuatro semanas, lo que contriburía a recuperar parte de la caída de valores FOB registrada en los últimos meses, derramando mejoras internas para esa categoría.

“Sin embargo, no debería esperarse -de manera genuina- un aumento sustancial de precios, a
menos que la resolución del conflicto demande más tiempo de lo previsto por protocolo. Tengamos en
cuenta que cada vez que los precios de importación se han disparado para China, rápidamente corrige
con medidas inequívocamente verticalistas”, completa el Rosgan.