En un operativo conjunto realizado en dos rutas de ingreso a la ciudad de Córdoba, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos y la dirección de Calidad Alimentaria de la Municipalidad de Córdoba, decomisaron aproximadamente 3.500 kilos de productos alimenticios que no cumplían con las normas de sanidad vigentes y exhibían una falta de aptitud para el consumo humano. De los controles también participaron miembros de la Patrulla Ambiental de la Policía de Córdoba y el Senasa.
Los puestos de control se ubicaron sobre la Ruta Nacional 19, a la altura del Parador 19 y en la Autopista Córdoba-Rosario (Ruta 9 sur), cerca de la estación de peaje. El objetivo de este tipo de acciones conjuntas es controlar y fiscalizar el transporte de productos alimenticios para optimizar las condiciones sanitarias de los alimentos que consume la población.
“Los chacinados frescos y cocidos decomisados no podían certificar origen, no tenían la documentación sanitaria correspondiente, ni tampoco el rótulo del producto. Por estos motivos se procedió a rociarlos con azul de metileno y se lo envió al basural de la Municipalidad de Córdoba, ubicado en la Ruta 36, para su enterramiento sanitario”, explicó el subsecretario de Fiscalización de la cartera agropecuaria, Norberto Aichino, presente en el operativo.
Se confiscaron también 2.551 kilos de queso mozarella y tybo transportados sin la temperatura reglamentaria y unos 540 kilos de dulce de leche vencidos que generaban en el transporte una peligrosa situación de contaminación cruzada con el resto de la mercadería. “Cuando se midió la temperatura en la cámara del camión nos daba cerca de los 27 grados”, detalló el funcionario.
Además se secuestraron partidas de pastas frescas, pre-pizzas, potes de crema de leche y varios kilos de queso de cerdo, que tampoco eran transportados con equipos de frío indispensables para asegurar la calidad de un alimento destinado para consumo humano.

