Los economistas Matías Contardi y Emilce Terré, integrantes del equipo económico de la Bolsa de Comercio de Rosario, señalaron que el que pasó fue un año más que particular y por demás positivo para los mercados de futuros en el agro.
Entre uno de los puntos que destacaron como factores clave para el uso de estas herramientas, explicaron que “como la producción agrícola esencialmente por su naturaleza implica un dilatado paso del tiempo desde el momento de la inversión inicial (siembra) hasta la obtención del producto (cosecha), el precio de venta tiende a variar significativamente desde una instancia a la otra”.
“En las últimas nueve campañas, en más de la mitad de las veces, el precio del contrato de referencia fue más bajo en el momento cosecha que cuándo se realizó la inversión de siembra”, destacaron.
MERCADO DE FUTUROS: LO QUE PASÓ EN 2025
“Entre futuros y opciones agrícolas, se registró un volumen de operaciones en futuros agrícolas de casi 90 millones de toneladas en A3, mercado que surge de la fusión entre Matba-Rofex y MAE. Este volumen es el más alto de la historia y supera por un 35% el del año 2024”, remarcaron los economistas. La cifra precisa fue 89,6 millones de toneladas de granos.
Entre las causas, le atribuyeron que se debió a los tres cultivos principales:
- Soja: 51,3 millones de toneladas
- Maíz: 27,9 millones de toneladas
- Trigo: 10,4 millones de toneladas
“Si bien la tendencia de volumen operado de futuros ya venía mostrando un signo positivo, en 2025 ésta se acelera y las operaciones alcanzan a cuatriplicar las que se registraban 10 años atrás, además de crecer un 70% respecto al volumen del 2020”, remarcaron.
Y sostuvieron que la gran performance productiva de la 2024/25 y las extraordinarias expectativas puestas en la nueva campaña, junto con un entorno macroeconómico relativamente más estable, “se combinaron con un proceso paulatino de mayor adopción de herramientas de coberturas en el mercado interno”.
“Como resultado de lo anterior, el tonelaje operado en el mercado de futuros fue equivalente al 64% de la cosecha total en 2025 que, sacando la sequía del 2023, es el ratio más alto en 87 años, cuando la producción de granos en Argentina era una décima parte de la cosecha actual”, sostuvieron.
LA SOJA, A LA CABEZA EN LOS MERCADOS DE FUTUROS
En ese sentido determinaron que la soja “es por diferencia el producto más operado, explicando el 57% del total y mostró un salto discreto digno de destacar en 2025”.
“De promediar menos de 27 millones de toneladas anualmente durante la última década, a alcanzar las 51 millones de toneladas, un 62% más y el 104% de la producción estimada para la campaña. No es menor el hecho de que el total operado sea prácticamente equivalente a las existencias físicas, potenciando el rol de los futuros y opciones como herramientas de cobertura frente a la variación en las cotizaciones”, indicaron.
Además, informaron que “en la historia reciente, la única vez que la cobertura del físico había superado el 100% de la cosecha, fue durante la malograda campaña 2022/23, cuando la producción de soja cayó a 20 millones de toneladas”.
LOS CEREALES EN EL MERCADO DE FUTUROS
Por el lado de los cereales, en tanto, también hubo incidencia para alcanzar las cifras récord. “Entre maíz, trigo y las escasas toneladas operadas de sorgo alcanzaron las 38,3 millones de toneladas de futuros y opciones durante 2025, máximos históricos, con la operatoria de maíz rompiendo cualquier techo previo”, comentaron.
“En efecto, entre futuros y opciones de maíz se operó el 56% de la cosecha, reflejando la misma tendencia creciente que la soja. El de futuros es un mercado institucionalizado, que permite el encuentro de coberturistas, arbitrajistas e inversionistas. En esencia, se negocian contratos que representan un producto físico, en este caso granos, de ahí su adjetivo de derivados. Quiénes en su actividad principal producen, utilizan como insumo o medio de cambio el producto físico, pueden recurrir al mercado de futuros para mitigar riesgos asegurando un precio mediante la venta o compra de contratos de futuros”, subrayaron.
“Del otro lado, quiénes estén dispuestos a asumir riesgos en búsqueda de obtener una ganancia le aportan liquidez al mercado, operando productos derivados, aunque no sean poseedores del físico. La cobertura en futuros es una herramienta fundamental, que permite limitar las pérdidas operativas en la producción, compra, venta y procesamiento de granos; reduciendo la exposición al riesgo precio de productores, acopiadores, industriales y exportadores”, sumaron.

