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Los beneficios de tener biodigestores en los establecimientos productivos

Una alternativa para combatir los problemas de contaminación de las aguas residuales por excretas, generar energías renovables, mantener un equilibrio ambiental y mejorar la estructura del suelo.

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28.01.2019 | Por Solana Sommantico
Solana
Sommantico

En los sistemas productivos animales, los efluentes generados son un grave problema para el ambiente, y se requiere realizar un adecuado y eficaz manejo de los mismos.

Una opción es tener un biodigestor, para poder entre otras cosas, realizar una aplicación del efluentes producido por este implemento, aumentando la fertilidad del suelo y el rendimiento de los cultivos.

Un estudio de performance ambiental desarrollado para el FAC en el 2011, indicó que la instalación de biodigestores trae consigo grandes beneficios económicos, ya que tiene diferentes usos: produce gas metano, el cual se puede utilizar para la calefacción; y en la iluminación, reduciendo así el uso de energía eléctrica convencional.

“Esta es una forma de producir energía que no es contaminante ni en el proceso de su producción ni en su combustión, contrario a lo que sucede con los combustibles fósiles”, mención los creadores.

Asímismo, como subproductos de la producción del biogás, se puede obtener un fertilizante orgánico de alta calidad de inmediata disponibilidad a los cultivos y que se puede integrar fácilmente al sistema de producción.

BIODIGESTORES PLÁSTICOS

Un tipo de biodigestores son los plásticos. Se tratan de un medio de tratamiento de las excretas de animales y de otros tipos de desechos orgánicos utilizando un proceso de digestión anaeróbica.

El mismo consiste en la degradación o descomposición, que se da por la acción de bacterias anaeróbicas (actúan en un medio sin oxígeno). Las bacterias consumen el carbono y el nitrógeno y como resultado, se produce una combinación de gases formado por metano, anhídrido carbónico y un poco de monóxido de carbono y anhídrido sulfuroso, entre otros.

Especificamente, los alimentos de las bacterias anaeróbicas son el carbono (en la forma de carbohidratos) y el nitrógeno (en proteínas, nitratos, amoníaco, etc.). El carbono se utiliza para obtener energía y el nitrógeno para la construcción de estructuras celulares.

En cuanto a la construcción, el plástico con el que están fabricados los biodigestores es de forma tubular, protegido con filtro contra luz ultravioleta. Dentro de este plástico se descompone o degrada estiércol de diferentes especies de animales o de otro tipo de desechos orgánicos como: de mataderos, heces humanas y desperdicios agrícolas entre otros.

Como resultado de este proceso, se produce principalmente gas metano y un fertilizante líquido ó efluente. Indican que el biogás está compuesto por:

Metano (CH4) 55 a 70 %.

Anhídrido carbónico (CO2) 35 a 40 %.

Nitrógeno (N2) 0.5 a 5 %.

Sulfuro de hidrógeno (SH2) 0,1 %.

El aporte calórico fundamental lo ofrece el metano cuyo peso específico es de alrededor de 1 kg./m3.

SU IMPORTANCIA

En el marco ambiental el cual vivimos hoy en día, no se debe dejar de lado el cuidado del medio ambiente en toda producción. Es primordial buscar alternativas de reciclaje del estiércol de los animales, principalmente el proveniente de los cerdos, el que por sus componentes tiene mayor poder contaminante y es más difícil de degradar.

VENTAJAS DEL USO DE BIODIGESTORES

Entre las más importantes, los especialistas mencionan las siguientes:

Proporcionan combustible (biogás) para suplir las necesidades energéticas rurales, incrementando la producción de energía renovable (calor, luz, electricidad) y de bajo costo.

Reducen la contaminación ambiental al convertir en residuos útiles las excretas de origen animal, aumentando la protección del suelo, de las fuentes de agua, de la pureza del aire y del bosque. Dichas excretas contienen microorganismos patógenos, larvas, huevos, pupas de invertebrados que de otro modo podrían convertirse en plagas y enfermedades para las plantas cultivadas.

Se produce abono orgánico (bio-abono) con un contenido mineral similar al de las excretas frescas, pero de mejor calidad nutricional para las plantas y para la producción de fitoplancton. Este último es utilizado para la alimentación de peces y crustáceos.

Mediante la utilización del efluente como bio-abono, se reduce el uso de fertilizantes químicos, cuya producción y aplicación tiene consecuencias negativas para el medio ambiente global y local.

Mejora las condiciones higiénicas de la casa rural y/o unidad de producción a través de la reducción de patógenos, huevos de gusanos y moscas, los que mueren durante el proceso de biodigestión.

Contribuyen a reducir los niveles de deforestación por el menor uso de leña con fines energéticos.

Produce beneficios micro-económicos a través de: la sustitución de energía no renovable y fertilizantes sintéticos por energía renovable y fertilizantes orgánicos; y el aumento en los ingresos debido al incremento de la productividad y producción agrícola y pecuaria.

Se reduce el riesgo de transmisión de enfermedades, ya que al reciclar en conjunto las excretas animales y humanas en biodigestores que operan en rangos de temperatura interna entre 30 ºC y 35 ºC es posible destruir hasta el 95% de los huevos de parásitos y casi todas las bacterias y protozoarios causantes de enfermedades gastrointestinales.

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