Las exportaciones argentinas de granos y subproductos sumaron en agosto una liquidación de divisas de U$S 2.750 millones, lo que representa un crecimiento del 51,3% con respecto al mismo mes del año pasado, de acuerdo con las estadísticas de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
De esta manera, fue el mejor agosto desde 2022, cuando fueron U$S 3.387,9 millones, y se posicionó como el tercer mejor agosto en la serie histórica nominal, solo por detrás del 2022 mencionado y 2021, cuando fueron U$S 3.049,8 millones.
Con la liquidación del último mes, el flujo de dólares aportados por el agro supera en los primeros 8 meses los U$S 19.000 millones, todavía por debajo del año pasado (U$S 21.339,4 millones hasta agosto), pero una de las mejores cifras desde que CIARA-CEC miden este indicador, a partir de 2002.
EL MAÍZ, CLAVE EN LAS DIVISAS
Al analizar lo sucedido el mes pasado, desde la agroindustria exportadora subrayaron que “el mes de agosto de 2026 se caracterizó por un incremento de embarques de maíz derivado de una buena cosecha y de la intensificación de ventas de los productores a la exportación”.
Precisamente, como lo reflejó de manera reciente Infocampo, hubo un aluvión de maíz hacia los puertos en las últimas semanas, provocado fundamentalmente por un escenario de precios favorable, que activó la pata vendedora por parte de los productores.
Por otro lado, CIARA-CEC dejó en claro que, en Argentina, a menudo lo normal es lo excepcional, destacando que por primera vez en muchos años no ha habido esquemas de incentivos temporales que tergiversen la oferta usual de divisas.
“El año 2026 tiene el perfil de ser una campaña agrícola normal gracias a la ausencia de esquemas temporales”, sintetizó.
Se refiere, por ejemplo, a la eliminación temporaria de retenciones que el año pasado motivó una lluvia de declaraciones juradas de exportación de soja, que derivó, por ejemplo, en un septiembre con más de U$S 7.000 millones liquidados, una cifra exorbitante.
Pero ese valor no es récord: el pico histórico, que difícilmente pueda volver a batirse, corresponde a septiembre de 2022, cuando se lanzó el primer “dólar soja” durante la presidencia de Alberto Fernández y con Sergio Massa como “súper” ministro.
Ambos esquemas, aunque con características diferentes, lo que hicieron fue elevar el precio de la soja y motivar rápidas operaciones, que acumularon ventas en un solo mes, pero después afectaron la normal operatoria del mercado en los meses subsiguientes.
Ahora, desde CIARA-CEC lo que están valorando es que ya no se esté recurriendo a esos “manotazos” para obtener divisas, y que desequilibran los mercados.

