Hace dos años nuestro país y la India celebraron formalmente la unión comercial que cumplía por ese entonces 75 años. Había sido una gala en el hotel Sheraton porteño, con representantes de ambos gobiernos. Paradójicamente algunas de esas personas ya dejaron sus cargos.
La Argentina había enviado a su canciller de ese entonces, la economista Diana Mondino. También a su ministro de Defensa, Luis Petri, hoy diputado nacional. Estuvo también el secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella, quien dejó su cargo y hasta la cartera que conducía dejó de llamarse así.
Del sector privado estaba Daniel Funes de Rioja, por Copal, ahora también fuera del directorio de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios. Y por el lado del gobierno de India el embajador Dinesh Bhatia había sido el anfitrión de la noche; tampoco está más en su cargo.
Quien reemplaza a Bhatia por estos tiempos es Ajaneesh Kumar, quien valija en mano viajó solo hasta Mar del Plata para el reciente Congreso Argentino de Girasol, realizado por Asagir.
Sin comitiva, se movió en soledad por los salones del hotel y fue uno de los principales mencionados por varios de los oradores del Congreso. El poder de compra de su país explica en sí mismo cada dedicatoria y atención especial hacia su persona.
“Si India se resfría, Argentina tiene neumonía”, sintetizó en el escenario Gustavo Idígoras, presidente de la poderosa CIARA-CEC.
Allí Kumar dedicó unos minutos de su agenda para explicar ante Infocampo las principales características demográficas de un país que supera los 1.400 millones de personas en población y que enfrenta desafíos que a la distancia podrían resultar inverosímiles, y sobre todo para un país agroexportador como Argentina.
EL GIRASOL ARGENTINO EN INDIA
“El aceite argentino se traslada en tren, en camiones, pero también hay ductos. Todo depende en qué parte de India se esté. Y también hay que ver cómo se usa al aceite, porque está condicionado por lo que crece en cada región: por ejemplo, en el sur del país usamos mucho aceite de coco y en el norte aceite de mostaza”, señaló.
Y agregó: “India también tiene muy buena calidad de girasol, pero no alcanza. En el caso del coco, los árboles están en la costa, y se consume allí. Pero en el centro del país no hay árboles de coco y por eso necesitamos pensar en algo diferente”.
Actualmente India cuenta con cinco “megaciudades” que superan largamente los 10 millones de habitantes. Se trata de Nueva Delhi, su capital, pero también de Bombay, Calcuta, Bangalore y Chennai. El quinteto prontamente se engrosará: Ahmedabad y Hyderabad ingresarán en ese lote, esperan las autoridades, antes de 2030. Y por eso buscan comenzar a preparar el terreno, sumar importaciones y garantizar el acceso a la alimentación.
Por eso, a diferencia de lo que puede pasar en un país como Argentina donde una producción local puede consumirse en otra región o incluso en otro país, la colosal demanda de consumidores de la India marca el ritmo de su propia producción de alimentos y es una aspiradora para otros abastecedores del mundo.
-¿Con qué se encontró en Argentina al tomar las riendas de la función?
-Yo trabajé en Argentina hace 24 años. Vine en el mes de enero de 2002, y estuve aquí como primer secretario comercial y cónsul hasta junio de 2005 y ahora vengo como embajador. Yo llegué el día 30 de mayo pasado, y a los dos meses vino el señor primer ministro de la India después de 57 años. Eso significa que tuve que trabajar bien y preparar todo, pero ve veo un cambio entre aquella época a hoy porque hoy en día la India es la quinto socio de Argentina. Entonces, el tamaño de comercio bilateral ha crecido bastante. Estamos hablando de casi 6,8 billones de dólares. u$s 6.800 millones de dólares.
-Y el complejo aceitero en materia agropecuaria es el más importante.
-Son casi u$s 4.000 millones. Tanto de aceite de soja como de girasol. India es el primer socio en ambos rubros.
-¿Cómo sigue el derrotero del aceite argentino que compra India, una vez en su país?
-Hoy en día los que están comprando son empresas grandes. Entonces ellos compran, luego refinan y distribuyen, porque en la India es casi imposible para una empresa mover el producto por todo el país, porque es muy grande. Además hay más de 1.000 millones de consumidores. Entonces hay una red de distribuidoras y retailers.
-Visto desde Argentina, cada región de la India poblacionalmente puede significar cerca de 10 poblaciones argentinas juntas.
-¿En cantidad de población? Sí señor, así es. Y la parte del oeste del mi país y la central es principalmente el lugar donde más se consumen soja y girasol. La India también tiene su propia cosecha, pero la cantidad que necesitamos no alcanza.
-¿Cómo es la calidad del girasol y el aceite indio?
-La India también tiene muy buena calidad, pero en cantidad no alcanza. Y por eso estamos no solamente importando de ustedes, también estamos importando mucho de aceite de palma, de Indonesia y Malasia. Anteriormente estábamos importando aceite de girasol también de Ucrania y de Rusia, mucho, pero bajó por el conflicto. Argentina aprovechó muy bien eso y hoy en día lo que veo cuando comparo las cifras de los últimos 4 años, es que cada año veo un aumento, y eso significa que el mercado de la India está muy satisfecho con lo que ustedes tienen para vender.
-¿El aceite de girasol es un producto premium, lo consideran así?
-Yo voy a decir que el aceite girasol es premium porque tiene un precio un poquito más que el normal. Cuando yo decía que en diferentes zonas de la India hay uso de varios tipos de aceite, también señalaba que esos aceites se cultivan allá, se cosechan allá, es algo natural. Yo soy de la parte noreste, donde la mostaza es algo muy importante.
-India es un país muy enigmático, por diversas razones. ¿Cómo se da la convivencia entre tantas etnias, tanta diversidad de lenguajes? ¿Y cómo se hace para organizar un país tan rico y diverso?
-Es una respuesta muy sencilla, la razón es no tan difícil: como país somos una unión política nueva ya que nacimos el año 1947, pero como civilización somos de las más antiguas del mundo. De hecho, hay un océano con el nombre de nuestro país. Entonces, tienes que pensar qué debe ser ese lugar para que eso pase. Además de eso, desde el principio de la India hay una unidad en la diversidad. Desde el tiempo anciano, la India siempre mantuvo unidad respetando la diversidad de la gente. Por eso hoy el día en nuestro parlamento, lo similar al Congreso de Argentina, tenemos 22 idiomas. Más que en la Unión Europea.
-¿Y en el territorio?
-Más que 300 dialectos e idiomas. Entonces, con tanta diversidad, el país continúa creciendo. Hoy somos la cuarta economía del mundo y hemos llegado a serlo en 78 años, después de 180 años de colonización de los ingleses. Y desde diciembre de 2023 superamos a China como el país más poblado del mundo.
-¿Y se estima que esa tendencia se mantenga firme por muchos años más? ¿Por qué?
-Sí, señor. Porque la base de nuestra pirámide es bastante ancha: tenemos casi 600 millones de personas entre la edad 18 y 35. La edad promedio de mi país es 28,8. ¿Qué significa? Que esa base va a multiplicarse. ¿De qué modo? Va a casarse, tener hijo. Sin embargo, no estamos teniendo muchos chicos, es hoy el día es casi dos o menor, pero la base es tan grande que vamos a crecer hasta el año 2070. Allí se espera que la India llegue a un techo, para que luego sí haya una baja en la tendencia.
-¿Qué observa de la Argentina en cuanto a su producción agropecuaria, si la compara con la de India?
–India consume mucho de su producción. Más que exportar, importa. Somos número uno de muchas cosas, número dos de tantas cosas, pero se consume tanto…una de las cosas que estamos exportando mucho al mundo es el “rice”.
-¿Arroz?
-¡Eso! Arroz. Entonces, el arroz especialmente de la variedad bashmati sale de la India. Entonces somos número uno como productores de arroz desde hace muchos años, pero como te estaba diciendo, por la cantidad de consumidores que tenemos, que sea de té, de café, se consume localmente. De todos modos hoy en día la India está exportando mucho de especias, té, mucho de café, y exportamos a los países vecinos hasta los países de Medio Oriente, hacia donde salen muchas verduras y frutas de la India cada día.
-¿Le es llamativo que Argentina con el potencial que tiene en la exportación de alimentos tenga tan pocos agregados agrícolas?
-Usted tiene uno en la India y él lo está haciendo muy bien, como diplomático puedo ver eso. Veo las cifras: está aumentando año por año. Entonces significa que el agregado está haciendo su trabajo bien y me parece que no se puede tener agregados de agricultura en cualquier país. Hay que solamente ponerlo a ese señor o señorita en los mercados principales, ¿no? Y desde allá se pueden ver otros tres o cuatro mercados de cercanía también. Entonces me parece que la política de Argentina está bien, aunque ustedes son los maestros de su propia política. Pero me parece está bien, porque ustedes los tienen en los lugares principales.
-Para ir cerrando y no sacarle más tiempo embajador…
-Es un placer para mí.
-¿Con qué Argentina se encontró al regresar? ¿Le gusta el país? ¿Qué le gusta y qué no?
-No voy a decir qué no me gusta porque me encanta este país. No sabes qué hermoso país que tienes. Yo viajo casi cada mes a una provincia distinta, o dos. He viajado desde Jujuy y Salta o La Rioja o a provincias como Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. Es una belleza. Con los recursos que tienen ustedes pueden dar comida a 500 millones de personas. Entonces, tiene minería, tienen energía, tienen recursos humanos.
-¿Cómo califica al profesional argentino?
-Los chicos y chicas que salen de las universidades tienen muy buen talento. Además, ustedes tienen alfajores y dulces de leche. Con eso yo cierro. Entonces, Argentina es un país muy querido, muy importante para la India. Tenemos una relación bastante fuerte y es estratégica desde 2019. Entonces ahora estamos tratando de ver cómo se puede ampliar nuestra relación.

