En el Día Internacional del Trabajador, las ventas de maíz, trigo y soja se vieron afectadas en Chicago por los débiles indicadores económicos publicados en China y Estados Unidos, así como por la perspectiva de un clima un poco más clemente para la semana próxima.
En China, se informó que la producción industrial registró un ligero estancamiento en abril con respecto al mes de mayo, señalando una desaceleración relativa de la actividad de la segunda economía mundial.
Estos datos pesaron en particular sobre la soja, que Pekín importa en grandes cantidades.
Pero el mercado agrícola se vio también debilitado en su conjunto por los malos indicadores de la economía estadounidense, como el anuncio de una descenso en la creación de empleo en el sector privado en abril según la empresa ADP y un nuevo repliegue de la actividad industrial en ese mismo mes.
En el mercado de maíz, las precios también se vieron afectados por la previsiones meteorológicas para la semana próxima. “Esperamos ahora un poco menos de lluvias y temperaturas más elevadas, lo que favorece las posibilidades de que los agricultores puedan efectuar una parte de sus sembrados la próxima semana”, explicó Wedemeyer.
El precio del maíz sin embargo borró una parte de sus pérdidas luego de que se anunciaran “buenas cifras en la producción de etanol en Estados Unidos”, apuntó Jason Britt, de Central State Commodities.
La posible mejora de la meteorología aseguraba así a los inversores sobre la calidad de la cosecha del trigo.
Por su parte, la corredora Granar afirmó que “con un mercado financiero pesado hacia la baja en donde el crudo cede un 2,50%, el oro algo menos del 1% y malos datos provenientes de China, el sector agrícola se vio forzado a caer a pesar de las malas condiciones climáticas que no permiten el avance ideal de las siembras en los Estados Unidos”.
De este modo, la soja perdió usd/tt 9,50; el maíz cayó usd/tt 1,20; mientras que el trigo hizo lo propio en usd/tt 4,00.

