La evasión tributaria en el comercio de la carne, en especial aquella que ingresa desde otras provincias, es un problema de vieja data en Córdoba. Además de generar un perjuicio económico a las cuentas públicas, por una menor recaudación, provoca una inequidad y competencia desleal con los frigoríficos radicados en la provincia.
En un intento por frenar esta conducta, y en momentos en que la industria de la carne vacuna no atraviesa su mejor momento, el Gobierno de la provincia ha decidido poner en marcha el 1° de noviembre un cambio en la metodología para un mejor control del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Se trata de un anticipo de pago a cuenta del tributo.
La iniciativa tiene el apoyo de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne de Córdoba (Afic), que había sugerido su implementación tiempo atrás.
En condiciones normales, el ingreso desde otras provincias de carne vacuna, cerdo, pollo y pescado para su venta en el territorio provincial debería tributar el impuesto en Córdoba, según publicó La Voz del Interior.
Sin embargo, la Provincia ha detectado a través de procesos de fiscalización y cruce de información que una buena parte de ese volumen no se declara como vendida en la provincia. Sólo es registrada en su jurisdicción de origen y así goza de la exención del impuesto, como ocurre con la actividad en Córdoba.

