María Eugenia Vidal está en el comienzo de su mandato al frente de la provincia de Buenos Aires, pero eso no significa que tenga un camino libre de obstáculos. “Recibimos una provincia quebrada con un déficit estructural muy alto que todavía no terminamos de estimar”, argumenta la gobernadora, que además descarta aumentar los impuestos y propone bajar el gasto político.
Equilibrar las cuentas de la Provincia no será tarea fácil para Vidal, quien ya tuvo que recurrir a la ayuda del Gobierno nacional para “pagar sueldos y aguinaldos” de diciembre. La cifra rondará los $10.000 millones, pero además la Gobernadora adelantó que su espacio enviará “a la legislatura un paquete de leyes” para bajar el gasto público.
“Hay que reducir el gasto político de la provincia en cantidad de cargos y, también, en directorios”, consideró Vidal, quien además destacó que “nuestro valor rector es la austeridad y vamos a trabajar para reducir el gasto político”.

