El diagnóstico de Mauricio Macri fue terminante: para evitar el default, la Argentina debe cumplir como sea la sentencia del juez Thomas Griesa que ordena pagarle a los holdouts los u$s1.330 millones que reclaman. Aún cuando eso implique tener que desembolsar esa cifra en un pago y al contado.
“Ahora lo que tenemos que hacer es evitar entrar en default absoluto. Cualquier cosa que consigamos que no sea al contado será mejor. Pero si hay que pagar al contado, habrá que pagar al contado”, señaló el jefe de Gobierno porteño desde Israel, hasta donde viajó para participar de un encuentro con alcaldes de todo el mundo.
El líder del PRO reconoció que el gobierno argentino debe ahora “negociar en las peores condiciones” ya que tiene un fallo judicial irreversible en su contra. Pero aclaró que, en su opinión, la administración de Cristina Kirchner sí irá a negociar, porque no hacerlo sería “incoherente con lo que vienen haciendo y los acuerdos con el Club de París, el Ciadi y la confiscación de YPF”.
“Si regularizamos este tipo de situaciones y generamos confianza, estos números van a ser insignificantes. Solamente con el tema energía y Vaca Muerta estamos hablando de 40 mil millones de dólares por año en (posibles) inversiones. El clima va a ser totalmente distinto”, vaticinó Macri, en diálogo con el periodista Jorge Lanata, en radio Mitre.

