En un contexto donde la Reserva Federal no termina de decidir en qué momento elevará las tasas de interés, todos los gobiernos de la región (o casi todos) buscan aprovechar sus ofertas de liquidez, según publica Infobae.
El “casi todos” responde a que el mes pasado, el gobierno argentino colocó u$s1.415 millones en títulos Bonar 2024 con una tasa de casi 9%, bajo legislación local. Es decir, que pagó por su deuda una tasa hasta cuatro veces mayor que Chile, por ejemplo.
El ministro de Hacienda del país trasandino, Rodrigo Valdés, calificó como un espaldarazo de parte de los inversores extranjeros la baja tasa de interés a la que el gobierno chileno colocó ayer dos bonos soberanos por 1.390 millones de euros (poco menos de u$s1.550 millones).
Chile pagó un retorno del 2,02% anual por la colocación de 950 millones de euros a 15 años; y un 1,47% anual por 440 millones de euros a 10 años. En tanto el spread (pago por riesgo) fue de 85 puntos y 60 puntos respectivamente.
“Estos fondos van destinados a financiar el déficit fiscal de Chile y estarán destinados a renovar deuda que vence”, dijo Valdés a periodistas. “En total, esto llevado a dólares es un poco más de 1.500 millones de dólares y es parte de los planes que tenía el Ministerio para el financiamiento del presupuesto durante este año”, agregó.
La demanda ascendió a 1,9 veces lo ofrecido, dijo Valdés, quien aclaró que aún no se conocía el estado actual de la evolución del déficit fiscal del mayor productor mundial de cobre.
Chile retornó a los mercados de deuda internacional después de dos años en diciembre al colocar un bono soberano por 800 millones de euros a un plazo de 10 años, con un rendimiento histórico de 75 puntos base sobre la tasa libre de riesgo en euros.

