Durante 2025, la agroexportación argentina volvió a mostrar toda su potencia. Desde los puertos del país se despacharon volúmenes récord de granos y aceites vegetales, y el total de productos agroindustriales embarcados quedó a apenas un paso del máximo histórico.
En un contexto atravesado por incentivos fiscales, tensiones internacionales y una recuperación productiva, el comercio exterior de granos cerró el año con números que reflejan un fuerte dinamismo.
Según un trabajo de Belén Maldonado, Emilce Terré y Julio Calzada, especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año estuvo marcado por una sucesión de medidas tributarias que influyeron directamente sobre las decisiones de comercialización y exportación.
“A lo largo de 2025 se combinaron rebajas temporales y permanentes de los derechos de exportación, junto con esquemas transitorios vinculados a cupos de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior. Más allá de su duración dispar, estas señales desde la política comercial funcionaron como un incentivo adicional para acelerar ventas y embarques”, expresó el trabajo.
LAS CARGAS EN LOS PUERTOS ARGENTINOS
A este escenario se sumó un contexto internacional particular, signado por las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos.
La menor fluidez del intercambio entre ambas potencias abrió oportunidades para Sudamérica, y Argentina logró captar parte de esa demanda, especialmente en granos, lo que se reflejó con claridad en los volúmenes despachados durante el año.
El respaldo productivo también fue clave. La campaña agrícola 2024/25 mostró una recuperación respecto de ciclos anteriores, con una producción total que se ubicó entre las más altas de las últimas seis campañas. A esto se agregó el inicio de una campaña triguera 2025/26 con perspectivas históricas, lo que terminó de apuntalar el flujo exportador hacia el cierre del año.
Como resultado de esta combinación de factores, en 2025 los embarques agroindustriales desde los puertos argentinos alcanzaron un total de 100,2 millones de toneladas.
Se trató del segundo mayor registro de la historia, apenas por debajo del récord de 2019, y con un crecimiento significativo frente al año previo y al promedio de los últimos cinco años, aun considerando el impacto distorsivo de la sequía extrema de 2023 en las comparaciones.
Dentro de ese total, los granos fueron protagonistas. Los despachos alcanzaron un volumen inédito, superando marcas previas y consolidando un nuevo récord para el segmento.
El crecimiento interanual estuvo explicado principalmente por un fuerte aumento en los envíos de soja, favorecidos por el contexto internacional, y por una marcada recuperación del trigo, que combinó una mejor producción con el arranque de una campaña siguiente muy prometedora.
En contraste, el maíz mostró una retracción respecto del año anterior.
Por su parte, los subproductos también aportaron al buen desempeño general. Los embarques crecieron y se ubicaron claramente por encima de los promedios históricos, con un rol central de los pellets de soja y, en menor medida, del girasol. En cambio, algunos derivados específicos, como los pellets de trigo y la malta, mostraron caídas que moderaron el crecimiento del conjunto.
En el caso de los aceites vegetales, el desempeño fue igualmente destacado. Los despachos al exterior alcanzaron un volumen récord, con un crecimiento sostenido explicado casi en su totalidad por el aceite de soja, aunque también se observó un avance significativo en el aceite de girasol, reforzando el perfil exportador del complejo oleaginoso.
LOS PUERTOS DEL GRAN ROSARIO, EL EJE EXPORTADOR
Desde el punto de vista logístico, el polo portuario del Gran Rosario volvió a ser el corazón de las exportaciones agroindustriales. Más de dos tercios de los embarques totales salieron desde las terminales ubicadas entre Timbúes y Arroyo Seco, reflejando la ventaja estructural que otorga la cercanía a las principales zonas productivas y la fuerte concentración de capacidad de crushing.
Dentro de esta región, los puertos del cordón San Lorenzo explicaron más de la mitad de los despachos nacionales, mientras que el área de Rosario aportó una porción relevante adicional.
Si bien la participación relativa del Gran Rosario fue algo menor al promedio de la última década, en términos absolutos el volumen embarcado se ubicó entre los más altos de la historia.
Fuera del Up-River, los puertos marítimos bonaerenses también tuvieron un rol relevante. Bahía Blanca y el complejo Necochea/Quequén concentraron una parte significativa de los despachos, especialmente de granos, mientras que otros puertos fluviales y marítimos completaron el esquema exportador con volúmenes menores pero estratégicos.
Al desagregar por tipo de producto, se refuerza el liderazgo del Gran Rosario en subproductos y aceites, con participaciones ampliamente dominantes. En granos, si bien la proporción fue algo menor, la región continuó siendo el principal punto de salida del cereal argentino hacia el mundo.
DE LOS PUERTOS ARGENTINOS AL MUNDO
En cuanto a los destinos, los productos agroindustriales argentinos llegaron durante 2025 a casi un centenar de países. Asia volvió a consolidarse como el principal mercado, concentrando más de la mitad de los envíos, seguida por América, África y Europa, en un esquema que confirma la creciente gravitación del continente asiático en el comercio global de alimentos.
El trigo es un verdadero “boom”: aún no inició la campaña comercial y ya hay récord de embarques
China emergió como el principal receptor de los embarques totales, desplazando a Vietnam del primer lugar. El crecimiento de los envíos hacia el gigante asiático fue contundente, tanto en comparación interanual como frente a los promedios históricos, impulsado fundamentalmente por los granos. Vietnam, si bien mostró una leve retracción respecto del año previo, se mantuvo entre los principales destinos, mientras que Brasil completó el podio con un crecimiento sostenido.
Al analizar por categorías, se observa una clara especialización. China lideró ampliamente las compras de granos argentinos, mientras que Vietnam se posicionó como el principal destino de los subproductos. En el caso de los aceites vegetales, India volvió a ocupar un lugar central, concentrando más de la mitad de los envíos y explicando buena parte de la elevada concentración de destinos que caracteriza a este segmento.
En conjunto, los números de este año reflejan un año excepcional para las exportaciones agroindustriales argentinas. Con un andamiaje productivo más sólido, señales claras desde la política comercial y un contexto internacional que abrió oportunidades, el país volvió a demostrar la capacidad del complejo agroexportador para responder con volumen, eficiencia y presencia global.
MÁS RÉCORDS EN LOS PUERTOS DE SANTA FE
Por su parte, desde el Gobierno de Santa Fe también remarcaron los récords logrados en los puertos de esa provincia que tienen participación estatal.
Durante 2025, el Puerto de Rosario registró 3.570.924 toneladas manipuladas, lo que representó un crecimiento interanual del 63,1 %. A lo largo del año se movilizaron 85.175 TEU y operaron más de 240 buques, con fuerte protagonismo de las exportaciones agroindustriales y del tráfico de contenedores.
En diciembre, manipuló 159.074 toneladas. En agrograneles, Servicios Portuarios S.A. embarcó 309.291 toneladas, frente a las 64.312 de diciembre de 2024. En contenedores, la Terminal Puerto Rosario alcanzó un récord histórico mensual de 10.491 TEU, con un crecimiento interanual del 109 %.
El Puerto de Santa Fe movilizó en 2025 un total de 226.388 toneladas, lo que representó un incremento aproximado del 75% respecto de 2024. La operatoria se concentró en la terminal de agrograneles, con salidas por vía fluvial que alcanzaron las 90.461 toneladas, reforzando el esquema logístico multimodal.
“El Gobierno de Santa Fe, a través del Ministerio de Desarrollo Productivo, continúa impulsando políticas orientadas a posicionar al sistema portuario provincial como un hub estratégico del litoral argentino para el comercio exterior, reduciendo la dependencia de otros puertos y fortaleciendo la competitividad regional”, destacó Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de la provincia.
El crecimiento sostenido en el movimiento de cargas, contenedores y servicios durante 2025 refleja el alto nivel de actividad en las distintas terminales.
Gracias a su ubicación estratégica sobre la Hidrovía Paraná–Paraguay y a su conectividad ferroviaria y vial, los puertos santafesinos cumplen un rol clave tanto en la exportación de la producción regional como en las operaciones de importación.

