Los biocombustibles son otra de las grandes oportunidades de crecimiento que tiene el agro argentino, en un mundo que demanda actividades económicas con baja huella de carbono.
La aviación es uno de los rubros que más emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) genera, y por eso es un sector que viene apostando por los denominados “combustibles de aviación sostenible” (SAF por sus siglas en inglés).
En ese camino, en los últimos días Argentina logró un hito: por primera vez se utilizó bioetanol producido en nuestro país en una operación aérea.
EL BIOETANOL TAMBIÉN PUEDE VOLAR
Puntualmente, una aeronave Embraer Ipanema 203, destinada diariamente a tareas de pulverización, despegó desde el Aero Club Alto Paraná, en Eldorado (Misiones), y puso de relieve el potencial de la industria argentina de biocombustibles para contribuir al desarrollo de una aviación más sostenible.
El bioetanol utilizado en el vuelo fue producido por Bioenergías Agropecuarias SA, empresa integrante de Essential Energy Holding.
La iniciativa forma parte de un Memorando de Entendimiento (MoU) suscripto a comienzos de este año y constituye un avance significativo para la industria de los biocombustibles, al tiempo que destaca la calidad del etanol argentino obtenido a partir de caña de azúcar y maíz.
“Además de evidenciar la viabilidad técnica de esta alternativa energética, la experiencia pone de relieve las oportunidades de innovación, desarrollo productivo y sostenibilidad que pueden surgir de la integración entre la agroindustria y la aviación en América del Sur”, destacaron desde la compañía.
Y agregaron: “Este acontecimiento refuerza el papel estratégico de Argentina como productor de energías renovables y abre nuevas perspectivas para el desarrollo de soluciones de movilidad aérea con menor huella de carbono, contribuyendo a la transición hacia una matriz energética más sustentable en la región”.
EL MODELO BRASILEÑO DEL BIOETANOL
Vale destacar que esta noticia se conoce justo en un marco en el que la agroindustria aceitera y exportadora argentina viene presionando al Congreso para que avance la aprobación de una nueva ley de biocombustibles.
Esto ocurre precisamente con el antecedente inmediato del decreto que aprobó el Gobierno de Brasil hace algunos días y que autorizó los SAF en aviones.
Puntualmente, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) expresaron su malestar ante la falta de avance en el Congreso de los proyectos de ley para reformar el régimen de producción y comercialización de biocombustibles en Argentina.
A través de un comunicado, las entidades cuestionaron el retraso que tiene nuestro país en progresar hacia un esquema que implique mayor uso de bioetanol y biodiésel en las naftas y el gasoil, cuando en Brasil ya tienen todo listo para habilitarlos también en aviones y barcos.
Esta nueva queja de CIARA-CEC llega luego de que, como se mencionó, el Gobierno de Brasil reglamentara el Programa Nacional de Combustible Sustentable de Aviación (ProBioQAV), previsto en la Ley del Combustible del Futuro, mediante un decreto firmado por el presidente Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva este martes 12 de agosto de 2026.
Algunas de sus principales características son las siguientes:
- La medida establece el marco regulatorio definitivo para la producción, certificación, comercialización y utilización del combustible sostenible de aviación (SAF).
- El programa establece metas obligatorias y graduales de reducción de emisiones para la aviación doméstica brasileña que comienzan en el 2027. La meta aumentará progresivamente hasta alcanzar una reducción del 10% en 2037.
- Se crea un sistema nacional de certificación obligatoria para el SAF producido localmente o importado el cual incluye requisitos específicos de trazabilidad y sostenibilidad.
- Se crea el Certificado de Sustentabilidad del SAF (CS-SAF), que permite comercializar por separado el atributo ambiental del combustible.
- Brasil estima una capacidad potencial de producción de 2.100 millones de litros anuales de SAF en 2030, poniendo a esta nación como líder en la región en cuanto a combustibles sostenibles.
En este contexto, para CIARA-CEC, “la experiencia brasileña demuestra que la transición energética puede transformarse en una política de desarrollo productivo de las cadenas agroindustriales”.
La mirada de las entidades, como ya lo han expresado en otras oportunidades, es que los biocombustibles representan una oportunidad estratégica para agregar valor a materias primas agrícolas como los aceites vegetales, estimular inversiones industriales, crear empleo calificado y fortalecer las economías regionales, así como beneficiar al consumidor.
“Mientras Brasil construye futuro nosotros vivimos en el pasado, con una ley vigente de estilo soviética y un proyecto de ley en el Senado que no tiene interés legislativo en ser sancionado”, se quejó el presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idigoras.
Desde su punto de vista, el futuro de Argentina pasa por generar bioenergías basadas en materia prima agrícola con alta calidad y sustentabilidad, y fomentando la libre competencia.
Por ello, “es el momento de sancionar una Ley en Argentina que genere futuro”, completó.
