Por Esteban Moscariello
Los mercados agrícolas transitan una semana de alta expectativa, con los operadores concentrados en tres factores que podrían definir el rumbo de las cotizaciones en el corto plazo.
En primer término, el regreso de China al mercado estadounidense de soja; en segundo lugar, el informe mensual del USDA que se publicará este viernes; y por último, la evolución del clima en el Cinturón Maicero de Estados Unidos.
EL MERCADO DE LA SOJA
En este contexto, el principal sostén para la soja proviene de la demanda china. Durante la semana se confirmaron nuevas compras de soja estadounidense y operadores estiman que la estatal COFCO ya habría adquirido entre 8 y 10 buques, según fuentes del mercado.
Además, la fuerte mejora de las primas FOB en el Golfo de Estados Unidos refuerza la percepción de que las operaciones efectivamente se concretaron.
Sin embargo, el mercado comienza a considerar que estas compras ya estaban descontadas y que, para sostener una nueva etapa alcista, China deberá superar su objetivo inicial de adquirir 25 millones de toneladas de soja estadounidense.
EL MERCADO DEL MAÍZ
En maíz, la atención se centra en las exportaciones. Aunque las ventas semanales muestran cierta desaceleración respecto de semanas anteriores, Estados Unidos ya alcanzó el objetivo anual de exportaciones proyectado por el USDA y aún restan varias semanas para cerrar el ciclo comercial.
Esto aumenta las probabilidades de que el organismo deba elevar su estimación de demanda en futuros informes, un factor que podría reducir las existencias finales y brindar mayor respaldo a los precios.
En tanto, en el frente geopolítico, la situación entre Estados Unidos e Irán volvió a sumar incertidumbre.
Donald Trump reiteró que el alto el fuego “ha terminado”, mientras continúan las operaciones militares en torno al Estrecho de Ormuz.
El mercado sigue atento a cualquier interrupción del tránsito marítimo, dado que una nueva escalada podría volver a impulsar los precios de la energía y, por efecto indirecto, fortalecer al complejo de los biocombustibles.
En este punto, otro dato positivo para el mercado del maíz llegó desde el sector del etanol: la producción estadounidense alcanzó uno de los niveles más elevados registrados para esta época del año, mientras que los inventarios descendieron respecto de la semana anterior. E
ste comportamiento confirma una demanda interna sólida de maíz y refuerza la percepción de que el balance estadounidense podría ajustarse rápidamente si el clima termina reduciendo los rindes proyectados.
EL MERCADO Y EL INFORME DEL USDA
El mercado también espera con cautela el informe WASDE del USDA que se publica este viernes.
Los analistas no prevén modificaciones importantes en producción, demanda o stocks finales, ya que el organismo incorporará los recientes datos de superficie sembrada y existencias publicados a fines de junio.
Sin embargo, la experiencia demuestra que incluso informes sin grandes sorpresas pueden generar movimientos significativos en los precios debido al posicionamiento previo de los fondos de inversión.
Mientras tanto, Brasil continúa aprovechando los recientes máximos de precios. En los últimos días se comercializaron cerca de 4 millones de toneladas de soja en el mercado físico, favorecidas por un tipo de cambio competitivo y márgenes atractivos para los productores.
Este fuerte ritmo de ventas confirma que Sudamérica continúa siendo un actor central en el abastecimiento mundial.
EL MERCADO CLIMÁTICO
A este escenario se suma el clima, que continúa siendo el principal factor de incertidumbre para la producción estadounidense.
Los pronósticos mantienen la posibilidad de un “domo” de calor sobre el oeste del Cinturón Maicero durante la segunda mitad de julio, justo cuando el maíz comienza su etapa crítica de polinización.
Con el informe del USDA, las ventas de exportación y la evolución meteorológica concentrando la atención, el mercado ingresa en una de las semanas más sensibles del verano agrícola en Estados Unidos.
De esta manera, en los próximos días, el mercado deberá equilibrar cuatro variables clave: el informe del USDA, el clima en Estados Unidos, la demanda china y la evolución del conflicto en Medio Oriente. La combinación de estos factores probablemente marcará la dirección de los precios durante las próximas semanas.

