Históricamente, en el segmento de la pulverización, el mercado se distribuía entre los equipos terrestres de arrastre o autopropulsados. Pero en los últimos dos años, se disparó un nuevo rubro: el de los aéreos; puntualmente, los drones.
Cada vez más esta tecnología está presente en los campos argentinos y un ejemplo lo dio Jacto, la empresa brasileña especializada en pulverización que estuvo presente en La Rural de Palermo.
“Estamos mostrando toda la línea de drones”, subrayó a Infocampo el gerente comercial de la marca, Marcelo Blanco, quien trabaja en la compañía hace poco más de tres décadas.
Cabe recordar que Jacto es representante de Dji para toda la red de concesionarios y Blanco se animó a decir que la estrategia de llevar estos productos a Palermo no fue solo para un uso complementario, sino también —y en algunos casos—, para el reemplazo de la pulverización tradicional.
LOS DRONES DE JACTO EN LA RURAL
Dentro de la sección drones agrícolas, Jacto presentó los modelos Agras T100 y T70P, que fueron lanzados recientemente al mercado argentino, y los últimos lanzamientos Dji con los modelos Agras T50P y T100 doble bateria.
¿La lógica detrás de tanto “fierro” volador? Que el productor gane en precisión con opciones financieras que se adapten a sus necesidades.
Los drones trabajan en conjunto con el Mavic 3M, que sobrevuela el lote, mapea la zona y detecta con precisión quirúrgica dónde hay malezas. Ese mapa después se carga en los equipos terrestres —los Uniport, por ejemplo— para hacer aplicaciones localizadas, pico a pico o por secciones. La traducción al bolsillo, es menos insumo tirado donde no hace falta.
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Pensando en las economías regionales y en el productor ganadero —el público natural de la Rural—, Jacto llevó máquinas capaces de meterse en renuevos, montes y pasturas. Como su línea de pulverizadores de tres puntos y pulverizadores turbo, diseñadas para mejorar la eficiencia de aplicación en diferentes tipos de cultivos y plantaciones.
PULVERIZADORAS Y MOCHILAS TECNOLÓGICAS
Por otro lado, Blanco presentó “la familia Uniport” para pequeños productores o para contratistas. La oferta: Uniport 2500 Plus y el Uniport 3000, de tracción mecánica. Y para los que ya subieron un escalón, la familia 4×4: Uniport 2530, 3030 y 4530, con barras de 30 a 42 metros y tanques de 3000 a 4500 litros. Todos, eso sí, salen de fábrica preparados para la aplicación localizada.
Precisamente, el ejecutivo resaltó que no todo en el stand de Jacto mide varios metros de barra. “También trajimos la unidad de Jacto direccionada a los productores de agricultura familiar”, expresó sobre la oferta para pequeños productores hortícolas, por ejemplo. Se trata de Jacto Portátiles.
En la muestra, se vieron mochilas de pulverización, desde las tradicionales a palanca hasta modelos bien tecnificados: con computadora a bordo, regulación de presión, dosificación planta por planta y, en algunos casos, telemetría básica que permite saber punto por punto dónde se aplicó, dónde no y a qué velocidad.
La oferta se completa con una batería de turbinas para frutales —desde el arándano, chiquito, hasta el limón— y equipos tractorizados de tres puntos para horticultura, con modelos de hasta 3000 litros y barra de 24 metros, montados sobre rodado cross de alto despeje o rodado tándem para arroz y papa.
Dentro de toda esta cartera, entró también la fertilización con sus tres modelos de fertilizadoras: la Telius de arrastre y los Uniport 5030 y 8030.

