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Confirmaron un brote de rabia paresiante en Misiones: hay 13 bovinos afectados

El Senasa dispuso la interdicción de establecimientos en un radio de 10 km y la vacunación obligatoria del ganado de los predios de la zona de Colonia Fortaleza, en el departamento de San Pedro.

rabia paresiante
infocampo

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó un brote de rabia paresiante en Misiones que causó la muerte de 13 bovinos en Colonia Fortaleza, en el departamento de San Pedro.

Tras realizar análisis en el Laboratorio Regional de la localidad de Candelaria, el organismo dispuso la interdicción de establecimientos en un radio de 10 km y la vacunación obligatoria del ganado de los predios de la zona.

Días atrás, había dispuesto la interdicción preventiva por la sospecha de la enfermedad, con la suspensión de los movimientos de animales en esos campos hasta tanto completen el esquema de vacunación correspondiente.

“La vacunación contra la rabia en los establecimientos interdictados la realizará el ente sanitario Asociación Ganadera Andresito (AGA). La acción sanitaria es obligatoria y abarca a la totalidad de los animales de las especies bovina, equina, porcina, caprina, ovina y canina“, informó el Senasa.

Por su parte, el el jefe del Programa de Rabia Paresiante del organismo, Gabriel Russo, recomendó a los productores que informen “con prontitud la presencia de animales con signos nerviosos (dentro o fuera del brote) y la detección de refugios donde habiten o sospechen la presencia de vampiros“.

En ese sentido, resaltó que se debe dar aviso inmediato a los veterinarios del Senasa, del ente sanitario de la zona, del Ministerio de Producción provincial y/o a profesionales privados, y aclaró que “bajo ninguna circunstancia” se debe intentar destruirlo por iniciativa propia.

Cabe recordar que la rabia paralítica o paresiante es una enfermedad epidémica y recurrente causada por el virus rábico transmitido por el vampiro común Desmodus rotundus, que afecta principalmente a los bovinos, equinos, con menor frecuencia a otras especies domésticas, al hombre y a algunos animales silvestres.

Los primeros signos en animales consisten en inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y frecuentes vocalizaciones diferentes a las habituales. Luego se observa depresión, deshidratación, dificultad postural, ambulatoria y finalmente la muerte.